
Una reglamentación de FIFA pone trabas para que el uruguayo-salvadoreño pueda vestirse de Azul y Blanco
Peligra la inclusión del volante uruguayo Paolo Suárez, recientemente naturalizado como salvadoreño, a la Selección Mayor de nuestro país.
FIFA exige que el jugador en cuestión tiene que estar al menos cinco años en el fútbol de la nueva asociación que quiere representar, y el problema es que "el Conejo" Suárez firmó con el Fénix de la Primera División charrúa en 2009, y aunque no jugó ni un minuto durante los tres meses que estuvo en el equipo sudamericano, esto ahora podría complicarlo.
Según lo explicó el mismo jugador a La Prensa Gráfica, el problema es el siguiente: "Yo ya llevo seis años en El Salvador (vino a nuestro país en 2005), pero ellos (FIFA) me están exigiendo cinco años consecutivos y nosotros no lo sabíamos. La gente de la Fesfut está tratando de enviar documentos a FIFA. Mi contrato con Fénix fue firmado por un año, pero yo no jugué ni un minuto. Mi contrato solo duró tres meses. Por allí se está buscando de parte de los federativos para que FIFA haga una excepción".
El coordinador de selecciones nacionales, Ernesto Góchez, dijo que el departamento jurídico de la Fesfut ya tomó cartas en el asunto para enviar la documentación pertinente a la Comisión del Estatuto del Jugador, aunque ve el panorama "bastante difícil".
Toda esta exigencia de FIFA no es nueva y no está en contra de El Salvador, sino que nace porque muchos países africanos naturalizaron jugadores después de solo meses de jugar al fútbol en sus ligas, lo que no fue bien visto por la Internacional, que se puso más dura y exigente.
Como efecto colateral, ahora Suárez sale afectado. Hay dos caminos: Convencer a la FIFA de que Suárez ha visto actividad en nuestro fútbol de manera ininterrumpida desde 2005, sin haber jugado en ninguna otra Liga; o esperar por "el Conejo" hasta 2014. / elsalvadorfc.com - @elsalvadorfc
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