
Al finalizar el encuentro entre Alianza y Águila, la Ultra Blanca metió presión a los jugadores y terminó con hechos lamentables
Una vez más hubo hechos que lamentar en el deporte salvadoreño. El choque entre albos y aguiluchos finalizó con parabrisas quebrados, un oficial herido y cinco aficionados blancos capturados.
Transcurría el minuto 90' de juego, la Ultra Blanca abandonó el sector de Sol General para luego reingresar por el sector de Platea del Coloso de Monserrat, donde se ubicaron cerca de su equipo para meter presión ante el resultado adverso.
Los fieles seguidores blancos cantaron alrededor de 10 minutos, mientras los jugadores se fueron directo al camerino, reflejando en su rostro la frustración por el resultado. Todo apuntaba a una manifestación pacífica de parte de los hinchas.
Aparecieron los problemas
Cuando los aficionados aliancistas abandonaron el sector de platea, exactamente en las afueras de camerinos, se encontraba el bus que transporta a Club Deportivo Águila, el cual recibió varios impactos de piedras en su parabrisas delantero. En el interior de la unidad se encontraba su dueño junto a su esposa e hija, los cuales salieron ilesos.
Asimismo los dos automóviles de los árbitros encargados de impartir justicia, recibieron daños en los parabrisas traseros y algunos golpes al costado de los mismos. El reporte de la Unidad de Mantenimiento del Orden incluye cinco sujetos arrestados, un oficial herido y seis vehículos con daños. /Néstor Hernández - @Nestorhernandz
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